JAVIER OVALLE

Me crié en Puerto Varas y tuve la suerte de conocer la pesca desde muy chico, a través de mi papá. Producto de esa pasión heredada y compartida, pasé prácticamente toda mi infancia metidos en los ríos de la zona, sobre todo el río Puelo, pescando y contemplando lo que pasa cuando uno visita este tipo de lugares. Me gusta mucho lo que pasa cuando uno va a pescar con amigos, creo que de esas experiencias al aire libre siempre salen cosas buenas que uno trae de vuelta a la ciudad.

 Soy Ingeniero UC y actualmente me dedico a trabajar en proyectos de conservación y turismo responsable. Creo en la pesca con mosca como un excelente vehículo para acercar a la gente a los ríos, y de esa forma sumar fuerzas para que se conserven en buen estado. Veo que nuestro país tiene un potencial aún insospechado e inexplorado en torno a la pesca con mosca, y estoy en Fario para poder comunicar lo simple, lo entretenido y lo agradable que es pescar.

JUAN PABLO ESCUDERO

Conocí la pesca hace un par de años. Luego de toda una vida en los cerros y ríos del norte chico, comencé a pensar que tal vez, en esos lugares escondidos, podría intentar pescar sin dañar el río y su equilibrio. Pensé en la pesca con devolución y así, conocí la pesca con mosca.

Me di cuenta que la pesca con mosca es el deporte perfecto para Chile y es, además, la excusa ideal para salir a conocer lugares improbables, imposibles. 

Soy abogado ambientalista y he podido colaborar con importantes organizaciones conservacionistas. Para mí, la pesca con mosca y la conservación van de la mano. Quien sale de su casa con una caña mosquera en la mochila, irremediablemente cuidará y protegerá su templo, nuestro templo: el río.