Martín Pfingsthorn

Nací en Puerto Varas el 93 y pretendo volver a esa zona lo antes posible. Es un entorno privilegiado con ríos, lagos y montañas espectaculares que siempre llamaron mi atención, y despertaron en mí las ganas de salir y conocerlo todo. Ahí surge también mi amor por la pesca. ¿Por qué pesco? Porque pescar es la mejor excusa para organizar un paseo con los amigos y salir a perderse hasta los más recónditos lugares donde quizás nadie ha llegado. Si pesco es gracias a que mi papá me enseñó y me motivó. Durante el colegio en Puerto Varas tuve la oportunidad de estar en un taller de pesca con mosca, dirigido por Roberto Gray. Esta experiencia formativa fue fundamental, ya que este profesor me traspasó todo su entusiasmo y luego, junto a mi grupo de amigos, pescar se convirtió en el mejor panorama posible. Pesco porque lo paso increíble pescando y porque lo único que necesito para hacerlo es un destino y la motivación. Y pretendo seguir haciéndolo mientras mis manos soporten el peso de una trucha al otro lado de la línea. Actualmente estoy estudiando Medicina en la Universidad Católica, y aprovecho cada fin de semana largo para volver al sur a reencontrarme con mis raíces.